Los primeros días del cachorro en casa

Cachorros de raza

Introducción
Con la llegada de un cachorro en nuestras vidas, llega la alegría, la novedad, pero también la responsabilidad y las primeras dudas. ¿Cómo lo alimento? ¿Cómo lo tengo que educar? Es por ese motivo que desde HotelCan os recomendamos:

  • No someterlo a situaciones estresantes: Las primeras semanas es bueno seguir una rutina y no estar en espacios donde haya mucho ruido, ya que es probable que sufra estrés debido al cambio. Durante este periodo, es muy importante que todos los miembros de la familia, especialmente los niños, faciliten la adaptación del cachorro en el hogar. Es importante marcarle desde el primer día las zonas por las que queremos que se mueva, una vez delimitado su espacio permitiremos que olfatee, recorra y se acomode en los lugares de la casa. Hay que ser pacientes y tratarlo con mucha delicadeza.
  • Seguir la dieta alimentaria marcada por los criadores de perros: És conveniente no realizar cambios bruscos en la alimentación durante la época de cachorro, ya que podrían provocar trastornos en el sistema digestivo del cachorro.
  • Adaptarlo a nuestro ritmo de vida y costumbres: Después de unos días de adaptación tenemos que acostumbrar a nuestro cachorro a nuestros hábitos: estar solo en casa, dormir solo, aprender a viajar en coche, andar por la calle con correa, hacer las necesidades en el sitio adecuado, entre otros.
  • Socialización y educación: Los primeros meses de vida son decisivos para la educación y la correcta socialización. Tendremos que llamarlo por su nombre y empezar a utilizar el “NO” rotundo cuando intente hacer algo indebido, y el “MUY BIEN” para premiarlo por una buena conducta. Si no lo educamos correctamente en esta etapa, puede desarrollar problemas de conducta más adelante. Es por esto que en HotelCan ofrecemos a nuestros clientes dos clases de adiestramiento gratuitas para los cachorros de raza comprados en nuestro núcleo zoológico.

Alimentación y nutrición

Dependiendo de su edad tendrá que realizar hasta tres comidas al día a intervalos regulares. La cantidad de cada comida estará explicada en el saco de pienso que compremos para nuestro perro.

Tenemos que cambiar el agua con regularidad y que disponga de ella en cualquier momento.

El plato de la comida que consumirá lo tendremos que dejar durante 5-10 minutos y seguidamente retirarlo. Tanto si se lo come, como si no lo hace, para así poder controlar la defecación, los hábitos en la familia y posibles irritaciones de estómago o estrés digestivo. Al retirarle la comida tendremos que sacarlo allí donde queremos que realice la defecación. Lo felicitaremos y acariciaremos cuando lo haga bien, en ningún caso castigaremos o reñiremos al cachorro.

Higiene del cachorro

La higiene dental tiene que iniciarse en edades muy primerizas y varias veces al mes. La forma más eficaz es utilizando un cepillo y pasta de dientes diseñados para perros.

La frecuencia del baño para las mascotas es cada quince días o una vez al mes. No es beneficioso para el perro bañarlo con mucha regularidad ni, por lo contrario, no bañarlo. Por otro lado, es necesario bañarlos con champús especiales para perros y productos que respeten su grasa corporal.

Si optamos por cortarle las uñas a nuestra mascota, tenemos que utilizar cortaúñas especialmente diseñado para perros. Sujetaremos la pata del cachorro y presionaremos suavemente con el pulgar sobre la base de la uña, sin llegar a la carne.

Los ojos producen lagrimas que tiñen el pelo de color rojizo, por eso las secreciones tienen que lavarse con soluciones salinas u oftalmológicas.

Por último, es importante que se revisen semanalmente las orejas. Para limpiarlas utilizaremos lociones específicas para cachorros y las airearemos.

Curas preventivas

Independientemente del tipo de pelaje, los perros mudan el pelo dos veces al año. Si cepillamos a nuestro perro con regularidad eliminará los pelos muertos. Los cachorros de raza de pelo corto es necesario cepillarlos una o dos veces por semana, en cambio, si el cachorro tiene el pelo largo hay que hacerlo diariamente, procediendo con delicadeza para no hacerle daño.

Hay que desparasitar al cachorro internamente cada 3 meses. Los tratamientos pueden administrarse en forma de pastillas, pasta o líquido; cada tratamiento contiene instrucciones distintas. Para combatir las pulgas, garrapatas y otros parásitos eficazmente se puede utilizar spray, collar o pipetas que se aplican en pequeños viales sobre el pelo.

Juegos y diversión

Un cachorro está lleno de energía y necesita jugar, intentemos facilitarle un entorno estimulante. Podemos escoger juguetes que sean el doble de la grandeza de la boca de nuestra mascota para prevenir riesgos de asfixia, por ejemplo huesos de material digestible o de goma, pelotas duras, etc. Además tendremos que comprobar periódicamente el estado de sus juguetes y lavar con regularidad los juguetes de trapo para prevenir el desarrollo de bacterias.

El collar y la correa que necesita nuestro cachorro tienen que ser ligeros y resistentes para que el cachorro pueda adaptarse con facilidad. Si le  ponemos a nuestro cachorro el collar y la correa dentro de casa lo ayudaremos a que se acostumbre más rápidamente.

Podemos realizar actividades al aire libre, ya que es una de las cosas más maravillosas de tener un perro como mascota. Haciendo todas las actividades posibles con nuestro perro no solamente lo ayudamos a sentirse bien, sino que también fortalecerá nuestro vínculo.